Cómo conectar consolas retro a TVs modernas

Uno de los mayores desafíos del retrogaming moderno es conectar consolas antiguas a televisores actuales. Las consolas retro fueron diseñadas para TVs de tubo (CRT), y conectarlas a pantallas planas puede resultar en imagen borrosa, colores incorrectos o input lag. Esta guía te muestra las mejores opciones.
El problema del input lag
Las TVs modernas procesan la señal antes de mostrarla, añadiendo un retraso (input lag) que puede ser imperceptible en películas pero devastador en videojuegos que requieren reflejos rápidos. El modo “Game” de tu TV reduce este lag, pero no lo elimina completamente.
Opción 1: Escaladores dedicados
El RetroTINK y el OSSC (Open Source Scan Converter) son las mejores opciones para conectar consolas retro a TVs modernas. Estos dispositivos convierten la señal analógica a digital con un lag mínimo y ofrecen opciones de escalado y filtrado. El RetroTINK 5X es la opción premium, mientras que el RetroTINK 2X es más asequible.
Opción 2: Cables de mejor calidad
Muchas consolas soportan mejor señal de la que usamos habitualmente. La SNES y Mega Drive pueden usar cables RGB SCART, que ofrecen calidad muy superior al compuesto amarillo. La N64 puede usar S-Video. La PlayStation soporta RGB SCART nativo. Invertir en buenos cables marca una diferencia enorme.
Opción 3: Modificaciones de hardware
Para los más atrevidos, existen modificaciones que añaden salida HDMI directa a consolas retro. El Hi-Def NES, el Super NT FPGA, y los mods HDMI para N64 ofrecen la mejor calidad posible. Sin embargo, requieren soldadura y pueden ser costosos.
La opción CRT
Si el espacio lo permite, un televisor CRT sigue siendo la mejor forma de jugar a consolas retro. Los CRTs no tienen input lag, manejan las señales analógicas de forma nativa y los scanlines dan a los juegos el aspecto que los diseñadores pretendían. Los monitores profesionales Sony PVM/BVM son el santo grial, pero cualquier CRT en buen estado servirá.